
Ante un hecho que ha tomado estado público en los últimos días, quiero comunicarles que, luego de 20 años de matrimonio, estoy atravesando un proceso de separación con mi esposa. Se trata de una situación estrictamente personal y familiar, que no afecta en absoluto mi responsabilidad ni mi compromiso como persona pública y como autoridad de esta ciudad.
Estamos afrontando este momento con respeto, diálogo y en el ámbito que corresponde: el de la familia, priorizando siempre el bienestar de nuestros hijos y el cuidado mutuo después de tantos años compartidos.
Lamentablemente, un tema privado ha escalado a un nivel de exposición que nunca buscamos ni deseamos. Por eso considero importante expresarme con claridad, para llevar tranquilidad y evitar especulaciones.
Me encuentro con la misma fortaleza, la misma energía y las mismas ganas de siempre para seguir trabajando y gobernando esta ciudad con responsabilidad y compromiso.
Muchas gracias a todos.




EL SALÓN DEL AUTOMOVIL ARRANCÓ CON UNA CONVOCATORIA MASIVA Y PUSO A FUNES EN EL CENTRO DE LA ESCENA







