
El panorama global actual, marcado por el conflicto entre potencias y la inestabilidad en Medio Oriente, nos obliga a una introspección profunda. Las imágenes de bombardeos constantes no son solo noticias lejanas; son el reflejo de una naturaleza humana que, marcada por el egoísmo, parece condenada a repetir sus errores.
La Guerra como Continuidad de la Política
Citando a filósofos clásicos, la política suele presentarse como la continuidad de la guerra por otros medios. Esta ambición por el "metro cuadrado", por el botín terrenal, ha convertido la existencia en una lucha constante. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, el mundo no ha conocido un verdadero cese al fuego; solo ha fragmentado sus batallas.
La Fragilidad de la Memoria Humana
Como señala el autor, el ser humano parece "duro de cerviz", regresando al conflicto a pesar de conocer sus consecuencias devastadoras. En la guerra no hay vencedores, solo grados de pérdida. Esta incapacidad de diálogo se traslada incluso a nuestros recintos legislativos, donde el insulto reemplaza al argumento.
El Camino de la Paz
La conclusión es imperativa: a la guerra se la combate con la paz.
El Diálogo: Como herramienta fundamental para superar la crisis nacional y mundial.
La Espiritualidad: Reconocer la paz como un don de Dios y una necesidad urgente para la Argentina.
Invoquemos ese don para transformar nuestra realidad inmediata y global.
https://laverdadfunense.com.ar/contenido/5755/estamos-viviendo-la-tercera-guerra-mundial-en-pedacitos



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INFORMACION25/07/2026






